martes, 7 de febrero de 2012

Caurio de Guadalupe

Localización de Caurio de Guadalupe (Cabrío)

Caurio de Guadalupe (Cabrío) se localiza en el Municipio Jiménez del Estado de Michoacán de Ocampo México y se encuentra en las coordenadas GPS:

Longitud (dec): -101.860833

Latitud (dec): 19.923889

La localidad se encuentra a una mediana altura de 2080 metros sobre el nivel del mar.

Población en Caurio de Guadalupe (Cabrío)

La población total de Caurio de Guadalupe (Cabrío) es de 1797 personas, de cuales 853 son masculinos y 944 femeninas.

Edades de los ciudadanos

Los ciudadanos se dividen en 629 menores de edad y 1168 adultos, de cuales 325 tienen más de 60 años.

Habitantes indígenas en Caurio de Guadalupe (Cabrío)

8 personas en Caurio de Guadalupe (Cabrío) viven en hogares indígenas. Un idioma indígena hablan de los habitantes de más de 5 años de edad 4 personas. El número de los que solo hablan un idioma indígena pero no hablan mexicano es 0, los de cuales hablan también mexicano es 2.

Estructura social

Derecho a atención médica por el seguro social, tienen 252 habitantes de Caurio de Guadalupe (Cabrío).

Estructura económica

En Caurio de Guadalupe (Cabrío) hay un total de 485 hogares.

De estas 471 viviendas, 52 tienen piso de tierra y unos 13 consisten de una sola habitación.

448 de todas las viviendas tienen instalaciones sanitarias, 450 son conectadas al servicio público, 456 tienen acceso a la luz eléctrica.

La estructura económica permite a 7 viviendas tener una computadora, a 269 tener una lavadora y 439 tienen una televisión.

Educación escolar en Caurio de Guadalupe (Cabrío)

Aparte de que hay 251 analfabetos de 15 y más años, 20 de los jóvenes entre 6 y 14 años no asisten a la escuela.

De la población a partir de los 15 años 258 no tienen ninguna escolaridad, 739 tienen una escolaridad incompleta. 200 tienen una escolaridad básica y 80 cuentan con una educación post-bósica.

Un total de 51 de la generación de jóvenes entre 15 y 24 años de edad han asistido a la escuela, la mediana escolaridad entre la población es de 5 años.

Historia de Caurio de Guadalupe.

La Existencia de Caurio corresponde a la época prehispánica el CODEX- PLANCARTE o relación de cacicazgo de Carapan escrito en la segunda mitad del siglo XVII pero que recoge la tradición prehispánica, ya hace mención de Caurio y por el contexto geográfico en el que aparecen lugares conquistados en la región norte de Michoacán por los purépechas se llega a un paisaje que asocian con Caurio a un personaje de nombre “Valuax” pasaron a Caurio donde encontraron a valiente Valuax y les nombro lugares donde había Guerra. Como también aparece en el mapa que diseñara Hortelius hacia 1578.

En 31 de mayo de 1881 Caurio adquirió rango de pueblo, con la gran ayuda de los señores Rafael Duarte, Vicente Sánchez y Tomas Espinosa, que organizaron las gestiones durante el gobierno para adquirir las tierras del pueblo pertenecientes a la antigua hacienda de Caurio de los dueños Pantaleón y Agustina Torres. Caurio se localiza en el municipio de Villa Jiménez, pero sus propiedades abarcan 3 municipios. Purépero y Panindícuaro, Caurio cuenta con carretera hacia Zacapu y Terracería hacia Purépero. Caurio se divide en 4 Barrios que son: El teco, Centro, La Loma y el Pachizal (pachiyal) nombres que quedaron fijados desde 1885.

En lo eclesiástico Caurio pertenece a la diócesis de Zamora con vicaria en Purépero desde el año 1893, gracias al trabajo del padre Ignacio Negrete originario de Purépero, al se le debe la construcción de la Iglesia que se comenzó a construir en 1893 reemplazando la pequeña capilla, su apostolado termina en 1922. La comida tradicional de Caurio es La Birria de chivo o borrego junto con los buñuelos que son los mejores de la región. La fiesta patronal comienza el 12 de Diciembre y termina el 16 del mismo. Caurio siempre ha sido un lugar muy agradable para vivir lo que no ha impedido la migración en todas épocas por la necesidad de luchar por una vida mejor o por la aventura.

Los caureños que han salido de Caurio a buscar nuevo horizontes siempre han guardado un buen recuerdo del pueblo, muchos de ellos fuera de México convertidos en ilustres ausentes que poco se acuerdan de los que acá quedaron, aunque cuando se tiene la ocasión, preguntan por los vivos y los difuntos y sus lejanos recuerdos. La meta que Caurio y todos los caureños desean lograr es más ayuda y atención de su municipio de Villa Jiménez, Para la pavimentación de sus calles y su carretera a Purépero, Ojala y se logren estos propósitos para bien del pueblo y la comunidad. Por el archivo parroquial que se conserva desde el primero de enero de 1893, en lo que toca a bautismos, se pueden seguir los pasos a distintos sacerdotes que han tenido que ver en la atención espiritual de la feligresía. Los lazos civiles y eclesiásticos que lo mantenían unido al occidente se fueron debilitando, cayendo lentamente en la influencia de Puruandiro hacia donde tendía su ubicación, la más oriental de las diócesis de Zamora y por donde era más fácil su salida, mientras que la comunicación por el norte era difícil y pocos atractiva pues el territorio abrupto, de breñas y montañas, no compensaba la relación con penjamillo. Al Padre Ignacio Negrete, que vivió allí con su familia y en ella el notario don Juan, se debe sin duda mucho de la fisonomía cristiana de la población. El hizo en lo espiritual la población a él se debe la construcción de la iglesia, que significo el esfuerzo sostenido, la austeridad y el fortalecimiento de la fe sencilla, de la vida patriarcal de los hábitos del trabajo y la fraternidad.

Poco podremos traslucir en estas páginas, escritas por un extraño que más que conocer Caurio lo intuye, de la vida ordinaria que ha vivido la comunidad al través de estos sus cien primeros años. Sabemos que siempre ha sido un lugar donde se ha vivido e n paz, con relativa abundancia pues allí mismo se ha producido lo necesario sin tener exigencias excesivas ni dependencias gravosas.

Los habitantes de Caurio conocen o han oído hablar de Purépero, Zacapu, Panindícuaro, Puruándiro, Tazazalca y otros veinte o treinta lugares menores, no demasiado alejados de su pueblo, antes de la carretera naturalmente, y a todas las demás gentes las engloban con el denominativo de ribereños, alteños o bajeños.

La tradición de posesión de tierras se va pasando de generación a generación, y ellas, como las familias, se han unido, se han dividido, se han cambiado, haciéndose una sola cosa con ellas. Pocas son las tierras que se han jugado, se han alquilado o empeñado o se han entregado a extraños, siendo las más las que se han gozado, se han presumido, se han deforestado, se han erosionado, pero todas han quedado allí y en general se han expandido en el municipio donde Caurio se asienta o invadiendo los límites de los municipios vecinos.

Es don J. Socorro López. Quien ha guardado esta maravillosa historia agraria de la comunidad de Caurio siendo el testigo más calificado de la memoria colectiva que suple a la nota Río de las grandes ciudades y proporciona entendimiento entre los herederos, reconoce los límites en litigio y busca siempre estar de parte de quien tiene la razón, demostrando gran amor al pueblo y a sus tierras. En esa forma es guardián importante de la armonía social en una comunidad donde todos, si no lo son, se sienten parientes. Desde hace tiempo se ha emigrado de Caurio, hay una emigración a lo corto que permite seguir viniendo a visitar los parientes y amigos y participar en la vida del pueblo en bodas. Bautismos y entierros. La emigración a lo lejos ha llevado a muchos Caureños fuera de México desde muy antes, casi todos ellos se han desvinculado de la vida del pueblo, muchos de ellos convertidos en ilustres ausentes que poco se acuerdan de los que acá quedaron, aunque cuando se tiene la ocasión gusten preguntar por los. Vivos y los difuntos de sus lejanos recuerdos. En ocasión de la fiesta patronal, qué se celebra del 14 al 16 de diciembre, se corre la voz y la nostalgia por el regreso entre los del Caurio ausente y algunos no la resisten y vuelven a averiguar por propios ojos de las novedades que sólo quien allí ha, nacido, y ve con el corazón, percibe. Por las calles empinadas de Caurio corren vientos de renovación que a veces preocupan a los pacíficos habitantes de estos primeros cien años del pueblo, sin embargo, el amor de quiénes han hecho día a día esta comunidad le seguirán dando sentido de continuidad hacia adelante.

LOS PRIMEROS RECUERDOS

Históricos de la existencia de Caurio corresponden a más allá de los últimos cien años a que esta historia se refiere. En el Codex Plancarte o Relación del cacicazgo de Carapan escrito en la segunda mitad del siglo XVI, pero que recoge la tradición prehispánica, ya se hace mención de Caurio y por el contexto Geográfico en que aparece no queda duda de que se refiere al Caurio que nos ocupa. Allí se va dando cuenta de los lugares de la región norte de Michoacán que van siendo conquistados por las gentes purépecha y se llega a un pasaje en que asocian con Caurio a un personaje de nombre Valuxan: "Pasaron a Caurio donde hallaron al valiente Valuxan, el cual les dijo y les nombró lugares donde había guerra" Pasaje extraño en verdad que podría dar motivo a un fingimiento legendario pero que en la seriedad de un recuento histórico cabe sólo dejarlo mencionado. Quizá la exploración que algún día se haga de los restos arqueológicos que se encuentran en el entorno de nuestra comunidad, permita adelantar alguna hipótesis de interpretación a este pasaje, con visos de sensatez.

En apoyo de la antigüedad de la población de Caurio vemos en el famoso mapa que diseñara Hortelius hacia 1578 la presencia de un lugar llamado Cabrío el sitio que se le señala corresponde a la ubicación presente.

Puede considerarse como fruto de la imaginación popular el atribuir el origen de Caurio al avecindamiento de algunos rancheros en el lugar quienes. Poseyendo gran cantidad de ganado caprino dieron ocasión de que la gente llamara al lugar Cabrío, y así se le conociera en los alrededores presentándose los propios habitantes de tal lugar. El legendario San Pedro Caurio, antecedente de Caurio de Guadalupe, pudo haber existido pues la devoción al Apóstol Pedro está manifestada en una de las imágenes que aparecen en el inventario que de la iglesia se levantó en 1942. Quizá la población indígena del Caurio antiguo desapareció bien pronto ante el acoso de la ganadería criolla y mestiza convirtiéndose la región en zona intensamente dedicada al pastoreo. Quizá esta abundancia de ganados marcó ya desde las épocas tempranas de la colonia el nuevo carácter del caserío, no sabernos en qué momento la hacienda omnipresente y todopoderosa se apoderó de las tierras comunales y absorbió a los Caureños. Una tradición señala como primitivo asiento de Caurio el viejo, o San Pedro Caurio, el lugar donde actualmente se ubica Caurio de la Rinconada, que se dice fue abandonado por razón de una peste aunque quizá haya sido la forma mítica de expresión de la ex-' pulsión de la población primitiva por el avasallador crecimiento de la hacienda.



Fuente: INEGI
Google Earth 2012.
Autor: Padre Miranda y la participación de Jesús Retana y Rafael Cerda Córcales

Publicado por Osvaldo Chávez Aranda

2 comentarios:

  1. Este entrada la hice gracias a la información proporcionada por algunas de las personas más respetadas de la comunidad. Gracias

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  2. Existen familias de apellido Zúñiga en cabrío?

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